A 97 AÑOS DEL ASESINATO DE EMILIO LÓPEZ ARANGO

El viernes 25 de octubre de 1929 moría asesinado en la puerta de su casa y frente a sus tres hijos pequeños, Emilio López Arango, quien por once años fue redactor del diario anarquista La Protesta y un acérrimo defensor de la línea histórica del movimiento sindical de la F.O.R.A. más adelante conocida como “forismo”.  

Arango con 36 años al momento de su asesinato tenía tras de sí una larga trayectoria militante en gremios combativos de la F.O.R.A. como el de Panaderos y el de estibadores, era Asturiano de nacimiento y llego al país en 1910 con 17 años, después de emigrar de Cuba donde vivió varios años. Tras su afiliación a panaderos participo de las huelgas de 1913 donde en un altercado con rompehuelgas estuvo preso 15 meses, en prisión conoció a Apolinario Barrera y a Teodoro Antilli, Administrador y Director de “La Protesta” respectivamente, ambos acusados de «apología del delito». Excarcelado en septiembre de 1915 es nombrado editor del periódico “El obrero panadero” vocero del gremio y en 1916 paso como colaborador a “La Protesta” donde al año es elegido redactor por sus compañeros.  En enero de 1919 estuvo preso nuevamente como uno de los promotores del movimiento revolucionario de esos días. El 4 de mayo de este año será prohibida por el Gobierno la publicación de todos los periódicos anarquistas. Durante ese tiempo Arango se muda con su familia a Santa Fe. De este éxodo, lleno de incomodidades y penurias, publico sus impresiones en “Tribuna Proletaria”, con el seudónimo de Xaxara. En Santa Fe fundó la revista La Campana y sus escritos le valieron, tras dos detenciones, que fuera expulsado de esa Ciudad.

De regreso en Buenos Aires colaboró en los periódicos Prometeo y Nuevos Caminos, también redactor desde 1920 de “El Repartidor de Pan”. Poco después de reaparecido el diario “La Protesta” se le solicitó re integrarlo como redactor (del diario y su Suplemento), “trabajando sin sueldo alguno, comiendo todo el personal de la redacción, administración y expedición un rancho común como en la cárcel a fin de economizar gastos.” 

En la F.O.R.A. integrará el Consejo Federal y al fundarse la ACAT (Asociación continental Americana de los Trabajadores), será designado, secretario de relaciones internacionales. Pasada la disputa interna con los sectores especifistas y comunistas tras el congreso extraordinario y el cuarto intento de fusión con la novenaria, que culminó con la separación y expulsión de los miembros del consejo federal, “La Protesta” extremó el desenmascaramiento de la dictadura del proletariado en Rusia y se opuso con la mayor obstinación a la táctica de “frente único” proletario y de la fusión de organizaciones obreras que sostenían orientaciones contradictorias. 

Esa etapa en particular le ganaría tanto el respeto de sus compañeros anarquistas como el odio profundo de los sectores denominados en ese tiempo Anarco bolcheviques. Por esa misma época se sumó al grupo de redacción José M. Acha de gran prestigio entre los sindicatos Panaderos del interior quien a su salida forzada del diario (propuesta por Santillán) culparía a Arango por no intervenir e iniciaría una serie de ataques contra él, en diversos órganos del movimiento y en el propio gremio de panaderos del interior en la discusión acerca de la supresión del trabajo nocturno impulsado desde la Protesta y los gremios de la Capital. 

A los conflictos internos en el movimiento anarquista de esa época, se sumaría la del grupo individualista de Di Giovanni “Renzo Renovatore” que utilizaban la táctica de propaganda por el hecho y desataría la represión sobre las organizaciones revolucionarias lo que será aprovechado por la prensa comercial para censurar al anarquismo. En julio de 1927, tras la gran movilización por Sacco y Vanzetti organizada por la F.O.R.A., se producen atentados contra el monumento a Washington en Palermo y contra una concesionaria de Ford, que sirvió de excusa para que la prensa comenzara a hablar en lo sucesivo de “atentados terroristas”. En diciembre de 1927, estalló una bomba en el Banco City y otra en el de Boston, causando numerosos heridos y dos muertos. A raíz de ese hecho encarcelaron a López Arango, Mariano Torrente, y a todo el personal de máquinas de “La Protesta” junto a los redactores de La Antorcha. En mayo de 1928 estalló una bomba en el Consultado Italiano donde cientos de trabajadores esperaban ser atendidos para tramitar sus pasaportes, esta vez el saldo será de 9 muertos y más de 34 heridos. Tras estas acciones se iniciaría una campaña en “La Protesta”, criticando abiertamente los atentados indiscriminados, muy pocas de esas notas estaban firmadas por Arango, pero se le achacara igualmente por ser el redactor del diario.

Según el periodista Bayer (apologista de Di Giovanni) será esa campaña del diario la que provocara el asesinato de Arango en la puerta de su casa de Remedios de Escalada, mientras cuidaba a su mujer enferma y a sus tres hijos.

1 En la noticia de su asesinato el diario Crítica menciona que tenía 35 años. “Cobardemente Fue Muerto el Director de “La Protesta” – Diario Critica Sábado 26 de octubre 1929. P. 2

2 Miguel Iñiguez, Esbozo de una enciclopedia del anarquismo español, Madrid, Fundación de Estudios Libertarios Anselmo Lorenzo, 2001, p. 340

3 Abad de Santillán, Diego, “LA PROTESTA” Su historia, sus diversas fases y su significación en el movimiento anarquista de América del Sur. 1927, P. 69  

4 Abad de Santillán, Diego, Memorias, 1977, p. 108

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Categoría: Historia