El sábado 25 de mayo de 1901 en un local de la calle Suarez 676 de la Boca, a las 8 de la mañana, se reunían 35 Sociedades de trabajadores en un Congreso Obrero para fundar la Federación, que primero se llamó F.O.A. y tres años después, alineándose con la idea de que los trabajadores no tienen patria, pasaría a llamarse F.O.R.A., agregándole la palabra Regional, ya que la misma pertenece a una región de la clase obrera internacional.
La F.O.R.A. será el intento más serio de la organización continental de los/as trabajadores/as hasta las series de golpes de Estado que culminaron con el entronamiento del peronismo y la sumisa captación de los sindicatos al esquema Estatal o su persecución y marginamiento.
Por su doctrina y su práctica ha sido un organismo de alta representación proletaria y libertaria, regional y supranacional. Promueve como eje de su ideología el comunismo en el orden económico y la libertad en el orden político. La socialización de los medios y demás surge de la comunidad de los esfuerzos humanos en la producción. Esta no puede ser propiedad exclusiva de ninguna persona, por cuanto en la evolución de la técnica como en la elaboración de materias, todo ha sido producto del esfuerzo colectivo, no sólo de esta generación de trabajadores/as y técnicos, sino de numerosas generaciones pasadas. Fuera de que el acrecentamiento del acervo común es obra de quienes trabajan en las múltiples formas que puede tornar el trabajo.
Luchó y lucha tanto contra el capitalismo como contra la mentalidad burguesa dentro de los/as trabajadores/as. Promueve la conciencia crítica, el descontento frente a la injusticia y el rechazo al reformismo pasivo. No busca solamente beneficios inmediatos (como mejoras salariales) sino una transformación profunda del injusto sistema social.
Se caracteriza por no tener jerarquías ni líderes, priorizando el esfuerzo colectivo, la solidaridad y la autonomía. Su organización fue siempre federalista, adaptada a la diversidad de este vasto país y contraria a cualquier forma de centralización.
A lo largo de su historia, resistió al Estado, al capitalismo y a la dominación ideológica, contribuyendo a formar una conciencia obrera autónoma. Sus acciones (huelgas, movilizaciones, etc.) fueron clave para lograr avances sociales, mucho más que la acción del parlamento de los políticos.
Busca la emancipación integral del proletariado, confiando en la capacidad de los propios trabajadores para organizar una nueva sociedad basada en la libertad, la cooperación y la justicia social.
