Que se vayan todos, 24 años después

Este es un nuevo comienzo de año. que volvemos aprovechar para reivindicar los ejemplos de la acción directa del pueblo tras veinticuatro años cumplidos en el mes de  diciembre de 2025, cuando la población harta del ahogamiento económico y de la total falta de credibilidad política se organizaba en los barrios saliendo colectivamente a las calles. Esa magnitud de la  fuerza popular fue la que consiguió hacer huir como rata al presidente y sus secuaces abriendo un período de profundo caos político que marcó para siempre la historia de nuestro país.

Durante estos años, las instituciones del Estado vieron cómo reconstruir su imagen y recuperar la credibilidad pública perdida, con el único objetivo de seguir sosteniendo una democracia perpetuamente demagógica. 

El 2001 quedó grabado en la memoria colectiva de las familias trabajadoras. Su historia reaparece una y otra vez en pequeños y grandes ejemplos de lucha que venimos atravesamos durante años, mientras desde el estado buscan cómo vendernos, año tras año, la ilusión de una Argentina de consensos y de “tranquilidad económica y política”. Pero ese ejercicio político- mediático no busca convencer, sino más bien distraernos de lo que está sucediendo minuto a minuto en las negociaciones empresariales y burocráticas de las que sí seremos víctimas por desconocimiento. Desde el norte hasta el sur de nuestro territorio, siempre estamos a un paso de sentir que el 2001 vuelve a estar a la vuelta de la esquina.

Este año, en el que la mayoría del pueblo es golpeado por una profunda crisis económica y social, vemos cómo un gobierno hambreador intenta imponer un modelo neoliberal que arrastra sus raíces desde los años ‘90s, culminando en el 2001. Luego vinieron gobiernos más “dialoguistas”, entre 2003 y 2015, donde ya se anunciaba una política de shock. Con el gobierno amarillista y hoy con los liberales, ese shock se profundiza, alineándose abiertamente con los intereses del imperialismo yanqui.

Esta vez no solo conmemoramos aquellas jornadas de lucha: en la  manifestación popular donde volvemos a escuchar el grito o el canto del pueblo que nació diciendo: “¡Que se vayan todos!”

Desde SROV Capital tenemos claro que el verdadero ¡Que se vayan todos! Viene acompañado de una exigencia espontánea, pero verdadera del pueblo y es que no quede ni uno solo, ni un solo explotador entre nosotros. 

 Que no quede ningún político gobernando nuestras vidas, ningún patrón robándose la dignidad de las trabajadoras y trabajadores de nuestro movimiento, ni instituciones que nos manipulen y sometan. Por eso, año tras año reivindicamos este canto popular que nos legó el 2001, pero también reafirmamos lo esencial: construir desde las bases nuestra propia organización social y económica.

¡Que se vayan todos!¡Que no quede, ni uno solo! 

¡Abajo las reformas!

¡VIVA LA ORGANIZACIÓN DE LOS TRABAJADORES!

¡VIVA LA FORA!

La negra Mangi
Categoría: Opinión
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