Organización por oposición política, un sinsentido.

Se habla de la política y se dicen muchas cosas sobre ella: que la política es fundamental, que la política no sirve, que todo es político y que lo mejor es ser apolítico. Puede ser de utilidad para reflexionar sobre este debate esquizofrénico considerar el vínculo que tiene este concepto con la organización de lo social. Al respecto se dice que sin política no hay organización, que la política dificulta la organización, que es inevitable hacer política al organizarnos o que se puede optar por no hacer política y estar organizados, entre otras miradas.

Entonces, démosle a esto una visión que incluya las clases sociales antagónicas existentes. En este sentido, podemos decir que la burguesía, que propone un/os modo/s de hacer política, tiene e impone métodos de organizar lo social. 

La burguesía (y la burocracia sindical de la que se sirven) nos propone la organización por oposición, en función de fomentar una estructural disputa por el poder. Su base ideológica nos dice que la sociedad es así, puro conflicto, y los foros de lucha política son el escenario donde los opuestos llegan a la conciliación, por cualquier método, y todo vale para detentar el poder. Así, esta dinámica genera que se construyan posturas y contra posturas en todos los espacios donde se traten los temas sociales, por que no se puede existir sin luchar por el poder.  

Esto redunda en que, los sindicatos cegetistas, por ejemplo, están organizados en función de la lucha por el poder, por la conducción, la dirección, siempre con la lógica política de la oposición, claro… porqué la burocracia sindical trabaja para la burguesía. 

Pero, en función de escapar de la propuesta burguesa, tenemos que definir que la verdadera oposición que vincula a la sociedad actual es la que nos divide en clases sociales enemigas, sin posibilidad de conciliación.  

¿Por qué generar pactos con el enemigo como practica organizativa?

Nos proponen hacer política, vincularnos y organizarnos con nuestra clase enemiga, a la que, para ser libres, solo cabe destruir. Por eso, la política o la organización de los social por oposición, por poder, solo es útil para la perpetuación de la dominación, solo les sirve a los burgueses.

¿Para que necesitamos ese tipo de organización, esa política, lxs proletarios? 

Si lxs trabajadorxs vivimos la misma realidad, tenemos los mismos problemas, que se solucionan de la misma manera para todos: eliminando la explotación y la opresión. Nada de esa política nos sirve. 

La política, entendida como la posibilidad de organizarnos por oposición de realidades y voluntades, es un obstáculo para nuestra emancipación. Debemos ser anti políticxs, anti conciliadorxs. Dejar de perder el tiempo buscando una postura que le quede cómoda al enemigo.  Porque esta nos sumerge más en la esclavitud. ¿Para qué nos vamos a organizar con nuestros enemigos de clase? ¿Para qué queremos la organización por oposición que no nos conduce a nada productivo, que no soluciona nada?

La única organización que nos sirve es la que se realiza al interior de la clase, donde no necesitamos establecer duras y antagónicas posiciones políticas porque el acuerdo lo hacemos con nuestros hermanxs proletarios. 

Solo necesitamos un pacto de solidaridad. Eso es lo que construyo el movimiento obrero argentino a fines del siglo XIX y principios del XX. Eso es lo que se creó en 1901: la FORA.

Si la política es organización por oposición, somos antipoliticxs. Si la organización es a través del acuerdo entre proletarixs para lograr su emancipación, somos organizacionistas. Por eso somos FORISTAS y nuestra finalidad es el comunismo anárquico.

Siempre van a hablar de política, es el elemento más común en el ambiente de la lucha, pero eso no quiere decir que sea el único, ni que sea el mejor.

GC Córdoba
Categoría: Opinión
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