En el ámbito educativo de la provincia, aparece un nuevo programa de implementación en torno a la problemática de alfabetización de los estudiantes que salen del nivel primario e ingresan al secundario.
Ya en 2020 y 2021 (en pandemia), se había implementado el programa ATR que apareció con la propuesta de llevar actividades cortas y encuestas a los hogares de infantes del nivel primario, con el fin de recopilar información sobre la situación de los estudiantes y sus saberes o la ausencia de estos. Pagando a estudiantes y practicantes, miserias para asumir la tarea de ir a los domicilios, como docentes, a realizar dichas encuestas. Año después en 2022, aparece como implementación la quinta hora, que luego sería obligatoria en todas las escuelas primarias, salvo aquellas que por compartir edificio con otros niveles no pueden implementarla.
Esta hora más de trabajo por requerimiento de la DGCyE y del ministerio de educación, hizo que muchos docentes al ver qué el salario de ambos turnos no les alcanzaba, terminarán aceptándolas, normalizando así las cinco horas de trabajo escolar, haciendo que las compañeras/os del sector estén 10 horas dentro de las instituciones educativas, para alcanzar un salario promedio para la subsistencia.
La cruda realidad está castigando a las docentes titulares y suplentes que pasan todo el día al cuidado y la enseñanza de los hijos de otras familias, mientras dejan a los suyos a cargo de otros familiares.
Para colmo, es el propio estado quien desprestigia la labor docente y siempre nos acusa por la falta de aprendizaje en los estudiantes y de inclusión en los casos de los que no aprenden y no pueden aprender bajo las mismas condiciones que promueve la educación avalada por la escuela del estado.
Esos niños “X” que quedan boyando en las lagunas de las teorías y de los programas que se implementan desde la DGCyE, aun así deben quedar bajo el resguardo y cuidado de los docentes, aunque no cuadren en el sistema y nos preguntemos, ¿Qué sentido tiene traer a niños con otras capacidades a la escuela cuando a muchos los perturba el entorno social? Porque no hace falta tanto para darnos cuenta de que demandan otros tipos de ambientes y terapias, sensoriales, motrices y tratamientos conductuales.
Por otra parte en esta mitad del 2026 vuelven a implementarse puestos de trabajo docente, pero al igual que los ATR, FORTE,5ta hora etc., aparece en el escenario de la precarización docente y pedagógica, el programa Fotia, para estudiantes de 1°año secundaria, dicho programa vino a implementar que docentes jubilados tomen estas horas para cobrar algo más y para que docentes de primaria tomen cargos en el programa como un pequeño castigo por el pase de estudiantes no suficientemente alfabetizados al nivel secundario.
A pesar de que el programa inicio en mayo, hasta la fecha no hay información precisa sobre el valor de las horas semanales en los secundarios. Pero si han reglamentado y bien las obligaciones y el material que los docentes debemos poner en práctica para que los estudiantes mejoren en el trayecto del año en la práctica de la lectoescritura.
Resulta increíble, que siempre el estado esté primero, imponiendo las reglamentaciones para darnos más trabajo y distintas tareas, antes de aclarar las condiciones laborales en las que se gestionarán esas tareas.
Y los gremios siguen de reuniones paritarias, pero sin conseguir aumentos que sirvan para dar un respiro a nuestras compañeras de la educación, Todo el sistema es meritocratico y burocrático, lo que lo convierte en un sistema de castigo y disciplinamiento al precarizar la labor educativa.
Hoy los suplentes cobran un plus por sus horas de trabajo y siempre hay castigos como lo de cobrar su SAC en cuotas. Todo tiene y establece condiciones distintas, porque se nos paga por la situación de revista del cargo y no por las mismas funciones y tareas.
Los docentes suplentes, de 5ta horas y de programas, dependen de los aumentos que consigan los gremios para los titulares, pero aun así no se refleja en mejores salarios porque cobraran según lo que hayan podido tomar en actos públicos y no abundan horas en las escuelas, además que comenzamos el año con cierre de secciones en algunas escuelas con la excusa de la caída de matrícula, vinculada a la baja natalidad.
Actualmente entre los trabajadores de la educación si bien no hay activismo, sí hay acatamiento de los paros de las centrales por la mayoría de los docentes de la provincia, pero aun así en las negociaciones los acuerdos paritarios vienen siendo de miseria.
Este panorama debe llevar a los docentes a darnos cuenta que no podemos quedarnos con acatar los paros, porque eso no alcanza para mejorar las condiciones de nuestra labor. Que no alcanza con hablar de garantizar la integridad y la seguridad de quienes enseñan, si después arreglan por cosas que no traen cambios visibles e importantes en la educación, y seguimos ganando mal y muchos continúan viviendo situaciones de violencia en las instituciones sin ningún resguardo porque la escuela está abierta a toda la comunidad, cuando la comunidad no existe en un mundo golpeado por el capitalismo. Porque esto hace al mundo violento y nuestras condiciones entran en contacto directo con la sociedad. Debemos ver que si los burócratas ni siquiera pueden conseguir lo que dicen que proponen, nosotros no tenemos porqué quedarnos con eso.
