El año pasado el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires anunció la obligatoriedad de que el cuerpo docente registre el presentismo a través de la huella digital. Esto, lejos de ser una medida necesaria para la vida escolar, desenmascara los negociados internos de Jorge Macri.
Comienza un nuevo año escolar ¿Aumento de sueldo? Ni por asomo. Tampoco tenemos novedades sobre la puesta en vigencia del uso de la huella digital que tanto se bombardeó a fines del año pasado. Aseguran su implementación pero seguimos sin saber de que manera van aplicarlo. Lo que no es un misterio es el negociado que el gobierno de CABA viene llevando a cabo con la empresa Clearview AI para concretar este método de presentismo.
Clearview AI es una empresa estadounidense que extrae fotos de sitios web para crear una base de datos permanente de perfiles biométricos. Se trata de un sistema que las mismas autoridades estadounidenses utilizan como base de datos de reconocimiento facial para encontrar más información sobre personas desconocidas en fotos y vídeos.
El sistema de Clearview AI puede utilizarse para rastrear y encontrar personas en las grabaciones de los circuitos cerrados de televisión, fotografías y similares, dando lugar a un sistema de vigilancia orwelliano. En un principio el acceso a la base de datos era vendido a empresas privadas, ahora se vende a las fuerzas represivas estadounidenses y al gobierno de CABA. Se afirma que la base de datos tiene más de 3.000 millones de imágenes, recogidas en parte de fuentes como sitios web y redes sociales y, por lo general, sin que los afectados lo sepan. Esta empresa de vigilancia masiva se encuentra prohibida en la Unión Europea y otros países como el Reino Unido, debido a graves casos de robo de identidad en torno a la misma. En criollo, hacen negocio con nuestros datos personales.
La extorsión por parte de nuestros empleadores se trataba justamente de eso, de un negocio interno del que no se nos dio aviso. El miedo al descuento salarial hizo que muchxs docentes fueran a dejar su huella y aquellos que se negaron fueron perjudicadxs simbólica y materialmente a través de un descuento salarial. Una medida excesiva sólo por negarse a otorgar datos íntimos sin necesidad. Métodos para registrar la entrada o salida de forma eficiente hay muchos, por ejemplo la tarjeta de registro. Aún así el ministerio prioriza formas incómodas y extorsivas. Es abusivo que nuestro empleador nos pida datos personales para poder ingresar a nuestro lugar de trabajo.
Por el momento en el plano docente solo se nos obliga a otorgar nuestra huella, desde el 17 de septiembre del 2025 Macri implementó un sistema de reconocimiento facial para controlar el presentismo de los empleados públicos de organismos de la ciudad de Bs As. Esto viola la Ley 1845 y la Res. 4219 de la agencia al acceso de la información pública, que establece que los datos biométricos se consideran datos personales sensibles. Esta decisión unilateral en la que está encaprichada la gestión actual tiene como base la apropiación ilegal de nuestros datos, siendo que ni siquiera hay normativas que aprueben ni regulen el otorgamiento de los mismos.
Si nos remontamos unos años atrás encontramos un antecedente en 2019 en donde se declaró inconstitucional el registro biométrico en presos. Se comprobó incluso que no lo usaban para buscar gente prófuga como decían, sino como espionaje político. Además de que generó muchas detenciones arbitrarias. Aunque existen antecedentes y normativas el gobierno, por supuesto, aplica lo que quiere. Con la excusa del presentismo se llenan los bolsillos sin siquiera plantear mínimas medidas que resuelvan realmente los problemas estructurales que tenemos en las escuelas.
Aunque a nosotrxs nos agobie esta noticia y parezca un capítulo más de una horrible distopía, la realidad del capitalismo ha cambiado radicalmente en estos años. La “minería de datos” fue señalada por The Economist, en mayo de 2017, como “el recurso más valioso del mundo”; las acciones de Facebook y Twitter en la bolsa de valores en Wall Street llegaron a cotizar más que la de las petroleras, el valor de los datos personales llegó a cotizar más que el barril de crudo (petróleo).
Como siempre, el problema no es el avance de la tecnología en sí sino el uso innecesario que hacen los millonarios para sus propios negociados. La posibilidad de tener recursos tecnológicos tan innovadores podría tener una gran potencia productiva social para toda la humanidad. En este aspecto me gustaría que al menos nos demos el permiso de pensar utopías nuestras sobre las distopías actuales capitalistas. Es, por ejemplo, Úrsula Le Guin quien nos abre las puertas a este juego en su libro Los Desposeídos. La autora narra un mundo anarquista donde las necesidades poblaciones se organizan en torno a un sistema tecnológico a disposición de los requerimientos que necesita ese mundo para sobrevivir.Todo sueño comenzó con una fantasía, incluso la de estos chupasangres capitalistas. No nos olvidemos que también tenemos derecho a pensar otras realidades y luchar para cambiarla. De otra manera no hay humanidad posible.
Fuentes:
https://www.youtube.com/watch?v=DDkxHmOIza
https://cesecseguranca.com.br/projeto/o-panoptico-monitor-do-reconhecimento
