Trabajadores de los Medios Públicos en estado de alerta

Las y los trabajadores de los Medios Públicos nos encontramos en estado de alerta, debido a la situación que el gobierno actual intenta imponer a fuerza de decretos y proyectos de leyes, que no hacen más que minar la existencia precaria de muchos laburantes, y en mayor medida a los que se encuentran bajo contrataciones confinadas a condiciones de explotación agravadas.

Por eso, es necesario hacer énfasis en que todo lo expedido en materia laboral y sobre la ejecución de las empresas bajo administración estatal llevaría a un extremo superior a ésa precariedad, rozando la vuelta a un estado de esclavitud o reducción a la servidumbre.

Los tipos fraudulentos que el Estado Nacional establece son los de empleados bajo contrato (monotributistas) y eventuales. Los empleados bajo la modalidad de contratados están en el eslabón más frágil de la cadena porque no reciben ningún aporte ni jornada determinada, y están sujetos a la no renovación o rescisión de sus contratos. Con suerte, dichos contratos son renovados anualmente, pero pueden pasar hasta meses (como sucede durante el verano) que las compañeras o compañeros no reciben ningún ingreso durante ése periodo, trabajando de manera gratuita, hasta “resolver” su situación.

Además de cobrar menos, son quienes están siendo despedidos en estos momentos, por acción u omisión de no querer renovar todavía contratos, o no tratar su situación por parte de las empresas. Algo similar, pero de forma contundente, fue cuando apenas asumió el gobierno de Cambiemos en el Ejecutivo Nacional, despidiendo a ésos contratados que llevaban años en ésa modalidad (muchos llegando a una década bajo ésa figura).

Por otro lado, los trabajadores y trabajadoras eventuales, tampoco gozan en el día a día de mayores “beneficios” (o mejor dicho derechos) más que recibir las cargas sociales y cobrar un poco más que los contratados. Para ambos, si no trabajan, por enfermarse, o porque la misma empresa no los convoca, no cobran. Por ésta razón, varias veces, se ve minado el salario, llegando a la mitad o a ser nulo su valor, teniendo o no una explicación (Ej: por cuestiones operativas, disponibilidad horaria, etc.). Donde sí la hay, es una excusa sin ningún tipo de lógica, donde se demuestra la extensión de ir en contra del sustento de los trabajadores e ir en contra tanto de leyes laborales, como las de comunicación y el mismo servicio. Un vaciamiento liso y llano, que se ha practicado de forma sistemática en los últimos años, y que sirve de excusa para la nueva administración al pasarnos por arriba y dejar sin Medios Públicos a la población y sin trabajo a los trabajadores. Razón y relación de suma importancia.

Cabe destacar la labor de medios como la Radio Pública, que durante la pandemia ha sido un enlace esencial en la transmisión de conocimiento en los diversos puntos del país, al verse afectada la educación básica obligatoria en lugares donde no había directamente conectividad a internet o, como sucedió también, el caso de familias que sólo contaban con un teléfono o dispositivo para acceder a la red, debiendo dejar sin opciones a los demás integrantes en edad escolar.

Otro punto importante, y no menor, es que los Medios Públicos tienen un rol social de vital valor en las zonas rurales o de largas distancias con terrenos complicados de transitar. Por eso debe resaltarse el llamado o aviso al poblador, dónde ni siquiera las líneas telefónicas logran funcionar, para comunicar cualquier emergencia, el estado de rutas y caminos; el llamado a la cosecha o a la convocatoria para trabajadores portuarios, demostrando su función fundamental, por no decir básica, de la economía de los trabajadores y trabajadoras en zonas de mayor complejidad para trabajar y desenvolverse. Demás está aclarar las campañas de vacunaciones, tomas de conciencia para el caso del mosquito transmisor del Dengue, de Encefalitis Equina y muchas otras informaciones esenciales para el cuidado y bienestar de la población en su conjunto.

Antes de cerrar esta muestra de la situación actual y del rol que desempeñan los Medios Públicos, es importante destacar que un servicio de carácter público no tiene por qué ser administrado exclusivamente por el Estado, o ser éste su único beneficiario. El carácter o definición de que algo es público es por su acceso amplio e ilimitado, que puede ser administrado por la sociedad misma que lo provee y lo recibe. Donde también, ONG´s y/o empresas privadas, han sido organizadores de dichos bienes o servicios. En la historia encontramos casos de servicios o bienes públicos impulsados por trabajadores sin solicitar tutela de gobiernos ni empresas (cuando, generalmente, eran dejados de lado por éstos sectores, al no representarles réditos económicos o políticos). Así, en la actualidad, confundimos la tan mentada “ausencia del Estado” con la falta de una organización y movilización civil para garantizar determinados derechos, sosteniendo una falacia de que el Estado es lo mismo que la sociedad.

Por esto es necesario destacar que el destruir ésa red de comunicación es un atentado, principalmente, contra el pueblo trabajador en su totalidad, tanto quienes reciben la información y entretenimiento, como también quienes hacemos la labor desde el más sincero esfuerzo, a pesar de muchos obstáculos que recibimos, porque confiamos en que la información, el conocimiento, o, en una palabra, la Cultura, no puede ni debe ser apropiada por empresarios o políticos de turno. Es algo que para ellos es inconmensurable y hasta contrario.

El proyecto de ley actualmente enviado cercena todo derecho laboral, alcanzando a los trabajadores de planta mismos y reduce, a todos por igual (con los Contratados y eventuales) a una semi esclavitud sin ninguna garantía de continuidad de la labor y del sustento diario. Mucho menos una indemnización. Por ésta razón, saludamos a los gestos de la población consciente y movilizada en éste contexto de ataque (discursivo y hasta físico) a quienes de nuestro trabajo dependemos, y también dependen otros en la misma condición. Es una ofensa al colectivo de trabajadoras y trabajadores que son quienes crean y mantienen el sustento, junto a la riqueza, de éste mundo. Ahora, más que nunca, es cuando debemos ampliar los lazos solidarios, brindados de las maneras que nuestro ingenio nos ayude a atravesar ésta adversidad que los poderosos de siempre nos quieren hacer pagar.

¡SALUD, FUERZA Y RESISTENCIA!

Un trabajador de los Medios Públicos
Categoría: Gremiales
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